¿Son el coaching y el desarrollo personal la plaga de nuestros tiempos? Hay más que un montón de los llamados coaches, oradores motivacionales, entrenadores, así como millones de sus seguidores y… críticos. Si bien la idea de “desarrollo personal”, entendida como ampliar horizontes y adquirir nuevas habilidades, es algo que realmente vale la pena, en general hay un bombo ridículo alrededor de toda la industria que se convirtió en una inspiración para los memes, y eso no es sorprendente.

Si bien no hay nada de malo en querer crecer como persona, el coaching puede hacer más daño que bien. ¿Por qué? Presentamos 5 razones por las cuales el coaching puede obstaculizar tu desarrollo y no cambiará tu vida en absoluto.

 

1. Te hace perder el tiempo que podrías dedicar a aprender algo de verdad útil

Muchos de nosotros lamentamos que el día consista solo de 24 horas. Si estás tratando de combinar la vida profesional y privada y además deseas dedicar algunas horas a la semana al crecimiento, lamentablemente, nunca habrá lo suficiente tiempo. Es natural que el tiempo que puedes dedicar a leer libros, por ejemplo, sea limitado. En esta situación, debes elegir sabiamente las cosas que realmente valen la pena. ¿Cómo? Algunos ejemplos: no vayas a otra capacitación de desarrollo personal, elige un curso que te enseñe algo práctico, por ejemplo, un curso de cocina o programación básica; no leas libros sobre el desarrollo personal, sino libros que realmente traigan un valor a tu vida. En la literatura encontrarás más verdades sobre la vida que en reuniones de motivación. No queremos ofender a nadie, ¡pero algunos discursos de gurús de coaching no pueden compararse con las obras de Proust o Kafka!

 

2. Te da la falsa sensación de que estás haciendo algo importante

Piensas que si lees libros sobre el desarrollo personal, sigues a tus coaches favoritos en Facebook, Instagram, Twitter, Linkedin, YouTube, Tumblr (y así sucesivamente), y participas regularmente en los webinars, capacitaciones y cursos costosos, entonces no tienes que esforzarte más porque ya estás haciendo lo suficiente. Desafortunadamente, no hay nada peor que caer en la complacencia, ya que esto afecta de manera negativa a la motivación para desarrollarse en otras áreas, por ejemplo seguir expandiendo tu conocimiento o aprender nuevas habilidades profesionales. ¿Te gusta ver videos motivacionales de vez en cuando o leer un libro sobre el desarrollo personal? Está bien, no te juzgaremos (todos tienen su guilty pleasure), ¡pero no te limites solo a eso!

 

3. Se come tu dinero

Tu coach favorito ha construido escrupulosamente su marca con muchos trucos de marketing. ¿El propósito? Hacerte pagar muchísimo dinero por todos los cursos, libros, entrenamientos, conferencias y otros engreimientos de este tipo. Sin pensarlo, pagas unas pequeñas fortunas, porque estás seguro de que esto es exactamente lo que necesitas: ¡otro método revolucionario que definitivamente cambiará tu vida esta vez y te llevará por el camino del éxito! Seamos realistas: en muchos casos, la industria del coaching es una máquina para ganar dinero y los fanáticos de los coaches son la fuente principal de ingresos. Por otro lado, los coaches principiantes también tienen que pagar mucho dinero para participar en los cursos y todo tipo de entrenamientos, e incluso cursos universitarios. Estas son grandes sumas que podrían gastarse en algo mucho más útil.

 

4. Te hace confiar en otras personas en lugar de contar contigo mismo

En lugar de tomar los asuntos en tus propias manos, sigues creyendo que la ayuda de un coach es clave para resolver tus problemas (cuidado, no estamos hablando de profesionales, como terapeutas). Sin embargo, de esta manera olvidas que eres la única persona que realmente puede cambiar algo en tu vida. ¡Irónicamente, este principio es uno de los cimientos del coaching tradicional! Por lo general, el trabajo del entrenador es hacer que te des cuenta de que tienes el poder para hacer todo y ayudarte a utilizar todo tu talento para alcanzar tu máximo potencial. Sin embargo, demasiadas veces esta situación se corrompe por completo, y el coachee escucha apasionadamente todo lo que el coach tiene que decir, pero no hace ningún cambio en su vida.

 

5. No te hace darte cuenta de que la mayor sabiduría proviene de la experiencia de la vida

“La experiencia es el mejor maestro”, suena como un cliché, ¿verdad? Sin embargo, muchos podrían aprender lecciones valiosas de esa oración de Cicerón. Esta verdad se aplica tanto a las habilidades prácticas (no hay mejor manera de aprender que intentar y cometer errores) y la llamada “sabiduría de la vida”, que es difícil de aprender de los libros. La experiencia adquirida a lo largo de los años no se puede reemplazar, hay cosas que tenemos que vivir nosotros mismos. Esto no significa, por supuesto, que el aprendizaje sea inútil, pero sin duda hay ciertos temas que no aprenderás de los libros o de un coach.